viernes, 5 de abril de 2024

El tiempo y yo

Tengo una curiosa relación con el tiempo, por un lado me fascina, es un concepto  volátil,  inmaterial, complejo... simplemente desbordante, es elástico y persistente, el tiempo es atemporal por que no sucumbe ante si mismo, puedes ver su huella pero no su esencia, como ya dije en el pasado inmediato… me fascina… a lo mejor por eso me gusta la ciencia ficción, la idea del tiempo que podría ser, el tiempo que fue, el tiempo que desafiamos, el tiempo por que que viajamos, el tiempo que pudo puede o podría ser… a lo mejor por eso me gusta el rock progresivo, por como juega con el tiempo, lo confunde, lo tensiona y lo libera, el tiempo que sorprende, el tiempo que no esperas, incluso el tiempo que no entiendes… a lo mejor por eso no me gusta esperar, por que el tiempo se hace aburrido, se hace inútil, es arena que se cuela entre los dedos con la diferencia que el tiempo no puedes volver a tomarlo, se desvanece y no volverá, esperar es una de las pocas cosas que no me gusta de mi trabajo y es por eso que en mi oficina tengo una guitarra y un buen libro, para condimentar de historias, ritmos, melodías y armonías ese fragmento único de tiempo que se funde inevitablemente en esa amalgama que llamamos pasado y que no es mas que la sumatoria de certezas y la resta de universos que colapsan en el filtro del presente. Por eso a medida que pasa mi tiempo, es menos el tiempo que espero… por que mi tiempo es invaluable y soy consciente de que es finito, y eso no me deprime, al contrario, hace que el tiempo que compartimos sea especial, es el gusto y el placer de la memoria, es saborear instantes infinitos y sempiternos fugaces,   es tratar de poner de acuerdo a quien fui y a quien soy y a las miles de posibilidades de quien seré.


Gracias por tomarte el tiempo de leer, espero que no sientas que perdiste el tiempo.


- Kmo